Sola,
Lloraba, para reconfortarse
Perdiéndose en el
silencio de la oscuridad láctea,
Mientras está moría dando
paso al nuevo día.
Sola,
Lloraba para
reconfortarse
Haciendo oídos sordos a sus deseos,
Ahogando su sed de amor con la saliva
Con la que lamía sus heridas.
El tránsito de la vida la brindó amores
de ida y vuelta,
La mostró el camino que marca un
antes y un después,
Entregaba todo como el sol
Esto, la impidió aprender la lección.
El día fenece dando paso a la
oscuridad.
Otra vez sola
Llora para reconfortarse,
Otra vez sola
Ahoga su sed de amor con la saliva
Con la que lame sus heridas.
